Descripción o sinopsis:
Todos los mamíferos tienen LABIOS que utilizan a la carta, dependiendo del instante en que son utilizados. El humano se sirve de sus labios para succionar la leche de los pechos de su madre. Se sirve de ellos para sonreír, besar o hacer muecas. La cosmética descubrió los LABIOS de la mujer, pintándolos de rojo vivo como punto de referencia de su atrayente semblante.