En este poema se recrea la fuerza del pasado y sus recuerdos aunque nosotros no queramos que suceda así. Una niña visita al yo del poeta y le atormenta siempre, como sucede con nuestros recuerdos.
Tal vez algún día, cuando el invierno te despierte una mañana, encuentres en el bolsillo de aquella chaqueta olvidada el tacto de mi piel doblada en mil pedazos, Quizás, el olor de mi aliento aún circule por tu casa y la fragancia penetre por la curva de tus zapatos llenando toda tu calma...