Han molido para mí tus huesos III

Descripción o sinopsis: 
tercera parte del poema
Texto: 
han_molido_para_mi_tus_huesos_iii.pdf — Descargado 19 veces

Género:

Licencia: 
Todos los derechos reservados
Votos: 
1
Average: 1 (1 vote)

Comentarios

Imagen de Maqroll

Hola, Clara. He leído estos últimos poemas tuyos (Han molido para mí tus huesos) con bastante interés; y creo que si ha sido así es porque algo hay en ellos que me ha gustado. Por momentos (del poema) creo que has conseguido hacer poesía, y eso ya es un triunfo. Pero el resultado completo me suscita dudas; hay en estos poemas momentos en los que da la sensación de que el poeta no tiene claro lo que quiere decir, y que es el lenguaje del poema el que se adueña del hilo argumental. Es decir, que falta mano firme por parte del poeta, que ha de atreverse a descartar palabras aunque estas le gusten cuando no hacen camino en el sentido del poema.
Mira, para mí, la literatura, y a aún más la poesía, y probablemente cualquier otra manifestación artística y creativa, ya está ahí, en el mundo del hombre como individuo; está ahí antes de la acción creadora; el autor de la creación es el que consigue "atrapar" y "expresar" esa otra "realidad". Como si literatura y poesía fueran mariposas y el autor el que maneja el cazamariposas; primero tiene que "descubrir" esas "mariposas", que darse cuenta de su existencia (aquí prima el talento); luego, con su maestría utilizando el cazamariposas, ha de tratar de atraparlas para su obra (aquí prima el oficio, la técnica y el trabajo). Creo que tú has vislumbrado esas mariposas, pero en algún caso te has perdido a la hora de atraparlas y de volcarlas en el poema. Reflexiona sobre esto, porque creo que vale la pena tu "visión" y por tanto tienes la "obligación" de pegarte con el lenguaje hasta conseguir lo que pretendes.
Saludos.

Imagen de Clara Segarra

Confieso que me he visto obligada a ponerme al día y haciendo un torpe rastreo en la cronología de tus comentarios debo decir que, cuanto menos, me he quedado con un regusto peculiar, como a comida china agridulce, no entiendo la mitad de las puyas. Me debo exclusivamente al comentario que me has dejado y agradezco que me hayas leído, aunque solo sea la última actualización “Han molido para mí tus huesos” no tiene mucha importancia que hayas leído o no lo anterior, no quiero dársela. De verás que lo agradezco.
¿Por qué? Porque me comentas cosas que creo que ya sé, aunque me resulte más sencillo hacer ver que no las sé, que no las he sabido nunca. Soy consciente que la poesía es el género más complejo de todos. Yo aprendí a querer la poesía leyendo a Juan Eduado Cirlot, Leopoldo María Panero y Alda Merini. No hay nada que se les asemeje y costará décadas que surja alguien con tanto talento y con tanto que contar. Así que soy consciente que la mayoría de los ejercicios que ponga en marcha para capturar la idea (ahora me pongo casi platónica, pero no) resultarán fallidos o así me lo haré ver.
Coincido contigo, la poesía ya está ahí, antes que nosotros queramos o sintamos la necesidad que aparejarnos con ella; está allí, y ni tan siquiera creo que lo haga esperándonos, esperando a que le dediquemos nuestros esfuerzos. Es como una idea que viene para irse al mismo tiempo, una contradicción de luz y de profundidad, que en cuanto la ves debes ser consciente que es porque ya no está allí, frente a ti, sino que cuanto podemos ver es una estela. Por otra parte, hay veces en las que considero que la poesía es solamente una mera adivinanza, un cerrojo y no una ventana abierta, un juego de palabras en el que esconder una sentimiento mucho más mundano de lo que queramos aceptar.
Me pongo metafísica, pero por la poesía lo hago sin avergonzarme.
“Tienes las “obligación” de pegarte con el lenguaje hasta conseguir lo que pretendes” Ahora es cuando digo yo: “Ya lo hago” y quedo como una palurdilla, pero lo cierto es que ya lo hago. Hay veces en las que me gustaría de pura frustración hacer como Saramago y ventilarme la puntuación, a sabiendas qué cuanto escriba solo tendrá sentido cuando lo lea yo y solo yo. Pero no se puede

Por otra parte, no creo que me pierda tanto en el lenguaje, perderse en el lenguaje puede ser una telaraña, pero aunque ésta nos emborrone la vista sigue siendo una construcción mágica, delicada y de manufactura. Esto es en lo único que discrepo un poco de tu comentario. Tal vez he errado en intentar crear una especie de “balada” sobre una idea, no lo sé. Pero eh! Todavía queda una cuarta parte y puede que lo termine de estropear o no.

Creo que no me he dejado llevar por todo el negativismo que he visto en las reacciones de otros participantes en Literatura Nova. Yo soy de ese género que antes que un halago barato suelto un silencio, así que supongo que me deben pagar con la misma moneda.

Imagen de Maqroll

Me parecen muy interesantes algunas de tus reflexiones. Solo quiero aclarar que, cuando digo que tienes la "obligación de pegarte con el lenguaje", no quiero decir que no lo estés haciendo ya; quiero animarte en esa lucha porque considero que vale la pena; y si hablo de "obligación" es porque, como tu dices, pasan muchos años desiertos de talento poético, y si en tu trabajo se atisba ese talento, nace la obligación de no descuidarlo. Recibe todo mi ánimo (no voto tus trabajos porque no me funciona el sistema).
Saludos.

Imagen de Clara Segarra

Ah, tranquilo, no, no me lo tomé para mal o tan mal, entendí que querías decir que debería hacerlo un poco más fuerte si un caso, a darle al lenguaje y a las palabras con ganchos de derecha más precisos y limpios. Yo prometo seguir haciéndolo, porque dije que me emocionaba la poesía de Cirlot y eso significa que el batallar con el lenguaje es capital para mí.

El tema votos y comentarios es algo a lo que me he acostumbrado, tanto aquí como en las plataformas blog. La gente me lee, o al menos se pasea por mis escritos, luego no comenta por las razones que sea. Yo cuando leo algo que NO me gusta no lo releeo de nuevo, ni comento. No hay nada que me impida pensar que la gente, los demás compañeros usuarios de literatura nova no hacen lo mismo conmigo. Pero ese es otro debate en el que tú has trabajado, aquí como en todas partes se crea una red de aduladores sin ton ni son, baste con que un texto tenga la más mínima semejanza a una canción de amor para tenerlos. A mí, particularmente a mí, a Clara (otro apellido) Segarra no me gusta.
Saludos

¡Colabora con LN!

   ¡Danos ideas o sugerencias!   Colabora con LN

Visita también: